Curar la impotencia masculina

Curar la impotencia masculina, porque la hay femenina también, es la razón de mis consejos de hoy.

Curar la impotencia masculina

En nuestros tiempos, uno de cada cinco hombres es tocado por la disfunción eréctil, o impotencia.

Y somos los hombres los más afectados en nuestra vida de pareja por esta situación, que puede llegar a niveles de pesadilla, si no tenemos a tiempo una orientación adecuada para manejarla, y erradicarla, que es lo ideal.

Y digo que somos los hombres los más afectados, porque se nos nota, y exteriorizamos más los efectos secundarios de la impotencia que las mujeres, ya que en satisfacer sexualmente a nuestra pareja, compañera, o chica eventual, radica buena parte de nuestra seguridad y bienestar emocional.

Curar la impotencia masculina desde el corazón

Lo que creemos un problema sexual masculino puede ser, en muchos casos, una afección del corazón.

Si, así como lo lees: del corazón, porque es este órgano el encargado de mantener irrigada el área pélvica donde están las arterias que surtirán a los cuerpos cavernosos del pene, con sangre oxigenada, vital para una buena erección.

De modo que todos los hombres que hayamos tenido un caso de impotencia, que somos casi todos antes de los 40, y todos, de los 40 en adelante, tenemos la obligación de revisarnos el corazón, para saber si nuestro problema es realmente el efecto secundario de algo más grave. Mucho cuidado con eso.

Pero los casos de origen físico de la impotencia son la mitad del problema.

La otra mitad radica en los casos de disfunción cuyo origen es sicológico, y en los que operan, desde traumas de la infancia hasta trastornos nerviosos, ansiedades y miedos no resueltos.

Los casos de impotencia que tienen su origen en la mala irrigación sanguínea son llamados “vasculares ” y requieren chequeo médico, y una dieta de cero grasas “trans”, nada de comida chatarra, y por el contrario, comida sana, granos, cero cigarrillos, cero alcohol, y un régimen de ejercitación moderada, para que actives los vasos sanguíneos con problemas de fluidez.

Recuerda, todo lo que afecte a nuestro corazón, tendrá algo que ver con alguna disfunción eréctil, así que un buen cuidado cardíaco es el principio de la solución a la impotencia física.

Curar la impotencia masculina sicológica

El otro factor causante de la impotencia masculina está asociado a lo psicológico, es decir, a nuestra actividad mental, traumas, miedos, inseguridades, y demás factores que se nos alojan en la cabeza y nos quitan el sueño, la tranquilidad y, en este caso, la vida sexual.curar la impotencia masculina remedios caseros

Los médicos dicen que, en esas circunstancias, nos enfrentamos a un “miedo de ejecución” o de quedarle mal a nuestra pareja, y que esa es la razón de un bloqueo mental que nos dificulta la concentración en el acto sexual.

Curar la impotencia masculina implica que revisemos estos dos aspectos generadores de nuestro problema: físico y sicológico, o ambos quizás, y atendamos estos consejos.

Debemos visitar a un experto, y siempre revisar nuestra vida, para limpiarla de excesos y aspectos negativos que contaminan nuestra normalidad.

 

 

 

Curar la impotencia masculina

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